viernes, 27 de noviembre de 2009
El profundo impacto de la Radiación Ultravioleta en los ecosistemas marinos

jueves, 26 de noviembre de 2009
The NOAA Environmental Visualization Lab

miércoles, 25 de noviembre de 2009
Que la Tierra no se caliente cuatro grados

WALTER OPPENHEIMER - Londres - 29/09/2009
Elpais.es
El Hadley Center predice falta de agua potable, sequías e inundaciones si no se reducen pronto las emisiones de CO2.
Un aumento medio de cuatro grados significa que las temperaturas subirían mucho más en algunas zonas. En el Ártico, por ejemplo, podrían crecer hasta 15,2 grados, y en el África occidental y algunas regiones del sur, 10 grados, provocando grandes sequías. Todos los modelos informáticos pronostican reducciones de lluvias de hasta el 20% en esas zonas de África y en América central, el Mediterráneo y partes de Australia. En otras zonas, como por ejemplo India, las lluvias pueden aumentar un 20% o más, provocando así un aumento del riesgo de inundaciones.
"Todos esos impactos pueden tener enormes consecuencias para el suministro de alimentos, el acceso al agua potable y la salud", según Richard Betts. "Sin embargo, es posible evitar esos peligrosos aumentos del nivel de las temperaturas cortando las emisiones de gases de efecto invernadero. Si llegan a su cota más alta en el próximo decenio y luego se reducen rápidamente, puede ser posible evitar al menos la mitad de esos cuatro grados de calentamiento", añadió Betts.
La máquina del Cambio Climático

Explosión de vida en el mar más profundo

Los datos se centran en las especies que viven y mueren en el mar profundo, por debajo de los 200 metros, donde la fotosíntesis ya no es posible. Pero la ausencia de luz como fuente de energía no es inconveniente para que haya una verdadera explosión de vida incluso mucho más abajo. Desde los 1.000 metros y hasta el fondo marino, los científicos han encontrado una variedad inesperada, con unas 5.700 especies y sumando. "El mar profundo es el ecosistema continuo más grande de la Tierra y el mayor hábitat para la vida; también es el menos estudiado".
Las más de 5.000 especies descubiertas en estas zonas viven de la basura. Para ser más precisos, a falta de algas y plancton, muchos organismos comen la materia orgánica que cae de la soleada superficie: desde restos de grandes animales, como las ballenas, a detritus vegetal. El resto de la cadena se alimenta de ellos.
En el mar, la profundidad afecta a la diversidad y densidad de vida. "La abundancia es una función de la comida disponible y esta disminuye rápidamente con la profundidad", explica Robert Carney, corresponsable de Comarge , el proyecto que estudia los márgenes continentales. En esta zona, casi al alcance de la luz, es donde están las especies de mayor tamaño.
Otro factor que incide en la densidad biológica son las corrientes profundas que, procedentes de los polos, son ricas en oxígeno y por ende transportan comida. Por otro lado, si en superficie hay grandes bancos de peces (como ocurre en el Atlántico brasileño y frente a la cordillera de los Andes), debajo de ellos habrá muchas especies esperando sus restos.
Cinco hábitats diferentes
En la frontera humana
Aunque la zona costera sólo supone el 10% de los océanos, concentra la mayor parte de la biodiversidad marina conocida por el hombre ya sea por su aprovechamiento pesquero o por el trabajo de los científicos . El proyecto COMARGE se centra en el estudio de la inmensa masa de agua que hay entre las diferentes zonas costeras y llega desde los 200 a los 6.000 metros de profundidad. Aquí predominan animales familiares como las medusas.
Corales y esponjas
Iniciado en 2005, el proyecto CenSeam , se ha dedicado a estudiar la flora y fauna de las montañas, algunas de gran altura, que esconde el mar. A una profundidad de 1.000 metros se pueden encontrar enormes jardines de corales en las laderas de estas montañas que, como las plantas, dan vida a otros pequeños animales como estrellas de mar o esponjas. Las corrientes les traen el alimento que necesitan.
Extrañamente familiares
El proyecto MAR-ECO pretende conocer el ecosistema creado en torno a la dorsal oceánica, una cordillera montañosa (con picos de más de 3.000 metros) que atraviesa el Océano Atlántico de norte a sur. En este tiempo han recolectado unas 1.000 especies, desde crustáceos hasta ballenas. Unas 40 eran nuevas para la ciencia, como varias familias de un extraño cefalópodo con aletas.
Bacterias químicas
El proyecto ChEss tiene una misión especial: estudiar la vida que surge junto a fuentes termales, filtraciones de agua fría o fumarolas volcánicas. La alta concentración de compuestos químicos aquí sirve de alimento a infinidad de bacterias que son la base de la cadena trófica. En la imagen, gusanos censados por ChEss a una profundidad de 4.000 metros. Pero, por su misión específica, estos oasis de bacterias están en diferentes altitudes y latitudes.
martes, 24 de noviembre de 2009
Generan electricidad del aire producido por vehículos en movimiento

Con unas dimensiones de 2,5 por 1,25 centímetros, estos aparatos podrían ser montados en el techo de un coche o en el fuselaje de un avión para que vibren por efecto de la corriente de aire generada en movimiento, produciendo tensión eléctrica.
La energía generada no sería suficiente para reemplazar los motores convencionales, pero podría alimentar algunos sistemas tales como las baterías dedicadas a suministrar electricad para los paneles de control u otros pequeños aparatos electrónicos tales como teléfonos móviles.
Dirigido por el profesor Yiannis Andreopulos, los investigadores tratan ahora de optimizar los dispositivos moderando las fuerzas físicas a las que son sometidos en diferentes corrientes de aire, por ejemplo el techo de un coche o en la parte trasera de un camión.
Cuando este dispositivo se coloca en la estela de un cilindro, como la parte trasera de un coche, la corriente de aire provoca una vibración por resonancia, explica Andreopulos. En el techo de un coche, se agitarían de forma más inestable por obra de un tipo de corriente denominada capa límite de turbulencia. En Minneapolis, Andreopulos y su equipo presentarán los datos de túnel de viento que demuestran que los dispositivos trabajan en ambas situaciones.
28 NOV: Gran Cadena Humana, ¡Por un Parlamento que proteja el Medio Ambiente!

Gran Cadena Humana rodeando el Parlamento de Canarias. Sábado 28 de noviembre a las 12:00h. en la Plaza del Príncipe.
¡Por un Parlamento que proteja el Medio Ambiente!.
¡No al nuevo catálogo de especies amenazadas!.
Convocan: WWF Canarias, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/Birdlife-Canarias, ATAN, Amigos de la Tierra y BenMagec-Ecolog.en Acción.
Instinto maternal

lunes, 23 de noviembre de 2009
La Naturaleza grita SOS

Por Carlos David Hernández Moreno
El ser humano ha evolucionado desde el primate y con su evolución ademas de ganar en habilidad, en inteligencia o en capacidad de supervivencia ha llevado consigo algo que le caracteriza: El ansia por tener cosas que no le pertenecen.
Como niños pequeños que codician lo que le pertenece a otros, el hombre ha centrado su mirada en el medio ambiente aprovechándose de este y extrayendo todo lo que deseaban y puesto que la Naturaleza no tiene voz para defenderse hemos seguido aprovechando al máximo los recursos de esta.
Pero tal vez la Naturaleza si tenga voz y lo que es peor, la estamos sintiendo con toda su fuerza, la tierra nos grita que nos detengamos, que reflexionemos sobre lo que estamos haciendo mal.
Si seguimos así, como hasta ahora, aprovechándonos sin mirar en nuestros actos, contaminando el aire, talando los arboles, extrayendo el petroleo lo que vamos a conseguir es tener un inmenso desierto que se extenderá allí donde alcance la vista, desapareciendo una cantidad inmensa de especies y posiblemente nosotros con ellos.
Puede que el planeta sobreviva y cree nuevas especies pero nosotros no estaríamos allí para verlo, victimas de nuestra propia avaricia.
Podemos encontrar muchas soluciones, pero es mas fácil mirar a otro lado y hacer como que no pasa nada. Cuando el planeta no de más de si, moriremos, pero al menos nos habremos divertido con creces.
Esto es lo que piensan aquellas personas materialistas que tan solo desean ver como crece su cartera con el dinero negro que llega por la destrucción del que es el único planeta que ha sido capaz de acogernos sin pedir nada a cambio.
Si no hacemos algo rápido, el mundo acabará con nosotros antes de que nosotros acabemos con él.
Hemos de concienciarnos de que existen otras soluciones a procesos que nos hacen la vida mas fácil pero a cambio de tener una salud mas precaria. Podemos cambiar el uso de combustibles fósiles por energía eléctrica, utilizar placas solares o absorber la energía del mar para mantener grandes superficies.
Todas estas soluciones que hablando suenan tan bien, en la práctica son llevadas a cabo en muy reducido numero, y bajo la atenta mirada de los magnates que pagan para que voten negativamente a la opción de utilizarlo en lugar de las materias que tanto dinero les reportan.
Y es que todo en nuestra sociedad es movido por un montón de papeles que creemos que nos hará la vida mas feliz, cuando en realidad estamos reduciendo nuestra esperanza de vida.
El planeta cambia ante nuestros ojos y no precisamente para bien pues es posible que mirando a los planetas mas cercanos tengamos una idea de como quedaría La Tierra si seguimos como hasta ahora.
Solo hemos de cambiar nuestra forma de pensar, nuestra forma de ser ante el planeta que nos ha acogido.
Cambio Climático
Por Zachary Simons y Sergio Cobos Valero
La solución al cambio climático está en cada uno de los habitantes de nuestro planeta, no podemos esperar a que la solución nos llegue desde los políticos y los empresarios ya que cada uno busca su propio beneficio e interés, y el beneficio de ellos es el propio dinero.
Si no combatimos el problema ya los cambios serán irreversibles y las consecuencias serían entre otras: la propia extinción de nuestra especie. La búsqueda de la solución es obligatoria. De ella depende la existencia de la vida en nuestro planeta.
El deshielo es uno de los incipales problemas ya que las superficies polares reflejan una gran parte de la radiación solar evitando que la Tierra absorba más calor del necesario. A medida que los polos se derritan, la temperatura del planeta irá incrementándose, acelerando el proceso de calentamiento global.
Destruyendo nuestra Casa

Por Jorge Cerrato Pacheco
Desde hace muchos años atrás, no hacemos más que oír hablar constantemente, en todos los medios de comunicación, del famoso CAMBIO CLIMÁTICO. Pero, ¿en realidad sabemos lo que es? Al parecer la respuesta es que no. Para algunos no es más que una simple mentira que han inventado los científicos para asustarnos; para otros, es una excusa más de los de Greenpeace para salirse con sus planes ecologistas. Aquí es donde nos damos cuenta de nuestra ignorancia y de que si no actuamos rápidamente contra este problema que nos afecta a todos, acabaremos… bueno no quiero ni pensarlo.

Que la temperatura de la Tierra aumente o disminuya, queramos o no, nos afecta, básicamente porque es donde vivimos y porque esta variación de temperatura provoca muchos cambios en el medio, la gran mayoría malos, y eso no nos gusta. Pero da la casualidad de que los principales causantes de este desastre son los seres humanos, NOSOTROS mismos somos los que estamos acabando con todo lo que la naturaleza nos ha dado de forma gratuita, con lo que necesitamos para vivir; es como si el perro muerde la mano que le da de comer, lo único que va a conseguir es que esa mano desaparezca y lo deje a su suerte. Pues eso mismo es lo que nos va a pasar a nosotros, como no dejemos de morder la mano de la naturaleza, acabará abandonándonos y todos desapareceremos.
Antes de expresar mi opinión sobre el tema, vamos a dejar claro que el cambio climático. La definición exacta seria: el Cambio Climático es el término utilizado para designar las variaciones que experimenta el clima terrestre a causa de las actividades humanas. Explicado de una forma mas directa, las incalculables toneladas de basuras que producimos día a día con todo nuestro consumo, se acumulan produciendo enormes daños en la Tierra y acaban derivando en un calentamiento excesivo del planeta.
En mi opinión, la cosa pinta más grave de lo que parece. La gente dirá ‘unos graditos de mas por aquí o por allá, que más da’. En mi opinión todos somos un poco tontos. A ver, debemos reducir las emisiones de gases pero seguimos incrementando las emisiones de gases; también debemos disminuir el uso de plásticos y, sin embargo, cada día usamos más y más plástico…y así con miles de cosas más. ¿Qué somos masocas o que? ¿Tan difícil es molestarnos, aunque sea solo un poquito, en salvar nuestra vida? Por favor, que si por mí fuera, si tuviese por un solo momento el mismo poder que tiene el Presidente de los EEUU, tomaría las decisiones que todavía no se han tomado, paralizaría toda la industria y solucionaría este problema de una vez por todas, en vez de darle mas tiempo a este desastre. ¿Qué es eso de aplazar de un año a otro la reducción de las emisiones de gases? Debemos actuar ¡¡YA, de inmediato, ahora!!,antes de que sea demasiado tarde para todos. Mi punto de vista puede parecer un poco radical, pero sinceramente, no me apetece para nada pasar los siguientes años de mi vida respirando basura, pasando inmundicias, viendo como la gente muere de calor o teniendo que ver como mis hijos nacen con problemas o que se pelean con sus amigos, en vez de por una pelota, por un poco de agua. Y todo esto porque no hemos sabido actuar desde el principio. Diseñemos un futuro mejor, donde nuestro único propósito sea agradecerle a la Tierra lo que nos ha dado, para poder disfrutar todos de lo que hoy tenemos. No empeoremos la situación, sino intentemos mejorarla. En conclusión, solo me queda decir que espero que lleguemos a utilizar la razón y pongamos fin a este suicidio colectivo que estamos realizando.
El Medio Ambiente y el desarrollo sostenible

En nuestras manos está el futuro del planeta

Por Constanza León
Hasta hace algunos años no habíamos parado a pensar en todo lo que consumimos, gastamos y contaminamos, sólo nos preocupaba nuestro bien estar y poco más. Con la llegada de la industrialización en el siglo XIX, acompañada de la máquina a vapor, posteriormente los combustibles fósiles empezamos a ver a la naturaleza como un recurso. El crecimiento desmesurado de fábricas, ha ido incrementando en los últimos cien años la emisión de CO2 en la atmosfera, sin mencionar otros gases contaminantes, y así aumentando el cambio climático. La calidad de vida para el ser humano ha ido mejorando pero para ello estamos destruyendo el medio ambiente, vertiendo residuos a ríos y mares, emitiendo gases, talando los árboles, etc. Y no nos damos cuenta que al hacer lo, estamos sentenciando el planeta a una calidad de vida terriblemente mala. Sin embargo, el principal problema es la mentalidad del hombre.
Muchos políticos creen que el cambio del clima es una invención de científicos y ecologistas pero la verdad está delante de nuestros ojos, si paramos a mirar cómo era nuestro entorno hace unos años y lo comparamos con el de ahora, vemos que ha dado un cambio increíble. Un claro ejemplo es el deshielo de los polos, la disminución de bosques, la ceguera de algunos animales que ocurre ahora pero que antes no ocurría.
Podemos cambiar el mundo pero la pregunta es ¿cuándo empezaremos a hacerlo? Si cada uno hiciéramos un poquito todo sería más fácil…Es nuestra generación la que tiene que empezar con esta labor, no será fácil, pero tampoco es imposible.
La solución para controlar y algún día llegar a acabar con este problema que nos afecta a todos, sería que cada persona tomara conciencia de lo que está ocurriendo y empezara por separar en sus casas aquellos materiales como (vidrio, papel y plástico), cambiar las energías no renovables: carbón, petróleo, gas natural, por energías renovables como: energía eólica, solar, mareomotriz, etc. Y cobrar un impuesto a aquellos que emiten más gases contaminantes de lo normal.
En conclusión hay que sacrificarse un poco para que todo vaya mejor, hay que preparar a las siguientes generaciones para que ellas empiecen a hacer una buena obra y salvar este planeta.
domingo, 22 de noviembre de 2009
El hotel Botánico recibe el premio internacional de Sostenibilidad Turística
El edificio más alto del mundo en Taiwán aspira a ser también el más ecológico

La Península Antártica presenta un deshielo sin precedentes en 14.000 años

miércoles, 18 de noviembre de 2009
La hora de la verdad

Por Juan Esteban Padilla
Este documental trata sobre el tema: la influencia del ser humano sobre el planeta. Para defender este asunto, en el video aparecen varios científicos y expertos de todos los ámbitos que actúa el hombre (economistas, biólogos…) dando argumentación de autoridad debido a que cada uno expresa su forma de vista, pero desde un punto como si no fueran seres humanos, o sea, que dan cierta objetividad a lo que se refiere. Y además, aparecen ejemplificaciones que reafirman el punto de vista que refleja la grabación.
Pero aun estamos a tiempo de salvarla. Debemos olvidarnos de la economía actual y renovarla para que sea sostenible, utilizando mejor los recursos y aprovechar mejor otras energías, como las renovables.
Un problema global

Actualmente, el planeta atraviesa uno de los periodos más dramáticos y peligrosos desde que el hombre ha pisado La Tierra. Esto se debe a que la evolución del ser humano se ha preocupado únicamente en beneficiarse a sí mismo, sin prestar la más mínima atención a nuestro entorno. Hoy en día, estamos pagando por ello. La preocupación por lo que pueda suceder el día de mañana va creciendo, al igual que las distintas alternativas que se están tomando para solucionar este gran problema. Sin embargo, no es suficiente, ya que debemos concienciarnos globalmente en cambiar el triste futuro que le espera a La Tierra y a todos los seres vivos que en ella habitan.
Sería de egoísta si dijéramos que solamente nos afecta a nosotros, pero no es así, también afecta en gran manera a este gran sistema del que pertenecemos: La Tierra. Pero no hacemos nada por salvaguardar el planeta, puesto que la mentalidad consumista y materialista que poseemos, nos impide disfrutar de nuestro alrededor, de nuestra fauna y flora. Además de vivir en un mundo capitalista, somos los principales propulsores de una errónea forma de vivir, castigando al medio ambiente por ello.
Sin duda alguna es el hombre el único ser que no ha aportado beneficio alguno a mejorar la naturaleza o a mantenerla estable, desestabilizando la misma hasta llegar al punto que nos encontramos actualmente.
Mientras tanto, el ser humano ha comenzado a crear alternativas para disminuir la contaminación: potenciar medidas alternativas a los combustibles no renovables y contaminantes como son el petróleo, carbón, gases…Entre ellos destaca la energía solar, la biomasa, mareomotriz y diversas energías renovables que mínimamente castigan el medio ambiente. A esto se le suma los planes mundiales de reducción de contaminantes; bien en fábricas en coches, en viviendas, etc.
Aunque el ser humano haya comenzado a combatir el cambio climático, aún no es suficiente. La mentalidad de la población mundial tiene que cambiar y tiene que comenzar a realizar acciones ecológicas, por mínimas que sean, ya que la suma de todas puede llegar a ser muy grande.
La educación ambiental no se define como un campo de estudio sino como un proceso, el cual no es posible enseñar. Sólo se pueden enseñar conceptos relacionados con ella. Además la consideración de otros términos como por ejemplo educación para la naturaleza, también como educación ambiental hace que las definiciones sean erróneas y poco apropiadas. Se establece como su meta u objetivo la educación para el desarrollo sostenible. Aunque no existe una definición universal para este concepto, se podría decir que es “educación sobre cómo continuar el desarrollo al mismo tiempo que se protege, preserva y conserva los sistemas de soporte vital del planeta.
El ambiente está compuesto por varias dimensiones: la natural, la social y la cultural, que se encuentran en interacción permanente y responden a las relaciones que establecen los grupos humanos con los componentes naturales en los cuales se desarrollan sus actividades y sobre los cuales han tejido un entramado cultural particular.
En este marco de ideas es claro como el ambiente debe mirarse, pensarse y reflexionarse a partir de las realidades locales, regionales y/o nacionales, teniendo en cuenta las dinámicas culturales y sociales propias de cada comunidad, con el propósito de que las soluciones planteadas a los problemas ambientales existentes tengan validez, sean viables y sostenibles en el tiempo.
Los más escépticos dicen que el cambio climático es demasiado fantasioso y que el ser humano está atravesando uno de los muchos periodos de calentamiento y glaciaciones que ha pasado el planeta. Pero los datos científicos en los últimos años no apuntan eso. Estos datos describen como la temperatura y las emisiones de gases nocivos en La Tierra han crecido CONSIDERABLEMENTE en los últimos millones de años. Sabemos que existen ciclos de máximas temperaturas y mínimas temperaturas, pero es que actualmente los datos científicos afirman que hemos sobrepasado esos intervalos, estando en un momento peligroso para el planeta y para todos los seres vivos.
Ha de comenzar la política a concienciarnos a todos mediante acciones que los fomenten, es decir, la política mundial ha de mantener una idea en común que nos ayude a combatir definitivamente y sin más preámbulos el cambio climático. Es posible que nosotros no llegaremos a vivirlo pero nuestros descendientes serán los más perjudicados de todos sin tener culpa ninguna. Por ello propongo que lo antes posible se inicie una asignatura en la escolarización ligada al medio ambiente y formas de reducción, reutilización y reciclaje de nuestros recursos naturales.
Se pensaría que con tantas campañas que cada día se promueven en los medios de comunicación, exhortándonos a crear conciencia sobre los cuidados que debemos tener en cuenta para procurar un menor impacto de desequilibrio y desgaste en el Medio Ambiente, te dan opciones a seguir para hacer “la diferencia”, utilizar lo menos posible los recursos, puesto que la sociedad de consumo está en pleno corazón de la crisis, se están llevando a cabo muchas alternativas que minimizarían dicho deterioro. Ahorrar en consumo de energía, de agua, usar menos el auto y caminar más, reciclar el papel, disminuir la tala de bosques,… etc. Todo eso está muy bien y como dicen siempre, los cambios deben empezar por casa y si cada uno aporta su granito de arena, se puede lograr una mejora.
Encontramos organismos como Greenpeace que es una organización ambientalista con más de 30 años (desde 1971) liderando la lucha para proteger nuestro irreemplazable ecosistema, y cuyos estudios nos han dado muestras y testimonios verídicos de la contaminación y la destrucción paulatina pero inminente de nuestro planeta. Se han hecho muchas protestas, muchas marchas, muchas campañas que buscan de alguna manera hacer un llamado a la conciencia de todos los seres humanos para intentar sino detener dicho deterioro, por lo menos no profundizar más en él, o por lo menos no de una forma tan contundente. Reducir el impacto individual ayuda es verdad, pero… que sucede cuando mientras en cada hogar se recicla más y mejor, se disminuye el consumo de recursos, se procura una toma de conciencia a nivel personal y decimos que estamos contribuyendo al mejoramiento de un problema que nos atañe a todos; mientras tanto en el otro lado del mundo, las costumbres de países cuyas creencias o falta de una mayor información, actúan de manera desproporcionada para hacer que la naturaleza y el ecosistema sufra un desequilibrio tal que las medidas tomadas por la otra mitad del planeta sean obsoletas o sencillamente se queden como paños de agua tibia.
Finalmente, nosotros somos los únicos responsables de esta situación, solo nosotros evitaremos que nuestro planeta caiga en un gran desastre que pueda producir daños irreversibles al planeta y por ello, la extinción masiva de la especia humana y de los demás seres vivos que habitan en la tierra.